La Hipoxia Intermitente es una terapia basada en los cambios de la Saturación Arterial de Oxígeno provocados por la alternancia de respirar aire hipóxico (empobrecido en Oxígeno) y normóxico (concentración normal de oxígeno), lo que trae consigo adaptaciones ligadas a los procesos adaptativos y regenerativos, lo que redunda en una mejora de la Salud, en la prevención de ciertas enfermedades y en la reducción de la gravedad derivada de algunas lesiones.


Cómo se realiza la Hipoxia Intermitente?

La Hipoxia Intermitente se basa en la alternancia entre la inspiración de aire hipóxico (empobrecido en O2, habitualmente con concentraciones que oscilan entre el 15% y el 9%) durante 5 minutos y de aire normóxico (aire normal, con una concentración del 20,9% de O2) durante 5 minutos o de aire hiperóxico (enriquecido en O2, con concentraciones que oscilan entre el 40% y el 90%) durante 3 minutos. Lo habitual es que esta alternancia hipoxia/normoxia se repita entre 4 y 8 ocasiones en cada sesión de hipoxia intermitente. (Seguir leyendo….)


Control de una Sesión de Hipoxia Intermitente

Al igual que sucede con una sesión de entrenamiento normal o habitual, el control de una sesión de hipoxia intermitente se basa en la objetivación de la carga hipóxica, lo que podemos conseguir mediante el pautado y control de 2 parámetros esenciales como son el Volumen de la sesión y su Intensidad. Para ello utilizaremos el tiempo como medida de volumen y la concentración de O2  del aire inspirado o la Saturación arterial de Oxígeno como medida de Intensidad. (Seguir leyendo…)


Efectos Agudos de la Hipoxia Intermitente

Como ya hemos comentado en apartados anteriores, la hipoxia intermitente de reposo se caracteriza por la realización de ciclos en los que se alterna la respiración de aire hipóxico con aire normóxico. Durante los periodos en los que se respira aire hipóxico la disminución de la  concentración de Oxígeno del aire inspirado trae consigo cambios en el transporte de O2 a través de la sangre, lo que se refleja en la disminución de los valores de Saturación Arterial de Oxígeno. Esta disminución en el contenido de O2 de la sangre y a posteriori de la concentración de oxígeno a nivel tisular y celular, estimula sensores carotídeos y a nivel de las células trae consigo un aumento de la producción del Factor Inducible por la Hipoxia (HIF), lo que a su vez estimula una gran cantidad de Factores de Crecimiento, Enzimas, Transportadores,… El mantenimiento de este estímulo y los cambios agudos generados, con el tiempo van a dar lugar a cambios adaptativos que están en la base de la mejora derivada de la realización de Hipoxia Intermitente.

La hipoxia da lugar a una disminución de la tensión de oxígeno en la sangre que es captada por las células de tipo I del cuerpo carotídeo que modifican la permeabilidad de los canales de potasio, dando lugar a la liberación de neurotransmisores, que a su vez excitan las terminaciones nerviosas aferentes de las fibras que discurren por el nervio del seno carotídeo.
NTS: Núcleo del tracto solitario.

Imagen del estudio de Teppema y col «The Ventilatory Response to Hypoxia in Mammals: Mechanisms, Measurement, and Analysis» publicado en la revista Physiological Reviews, 2010.

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Adaptaciones a la Hipoxia Intermitente

El mantenimiento a lo largo del tiempo (el protocolo habitual de un programa de hipoxia intermitente es de varias semanas) del estímulo que supone la realización de Hipoxia Intermitente y sus efectos agudos, da lugar a cambios adaptativos que en definitiva tienen como objetivo la mejora del Transporte de Oxígeno, la Eficiencia en su Utilización, así como la Potenciación de los mecanismos de Producción de Energía Anaeróbica (haciendo frente de esta manera a las necesidades energéticas en situaciones de déficit de oxígeno). Las principales adaptaciones están ligadas a la actividad del Factor Inducible por la Hipoxia (HIF) que estimula a su vez a toda una cohorte de Factores de Crecimiento, Proteínas, Transportadores,… que con el tiempo van cumpliendo la consecución de sus ‘objetivos’ entre los que podemos destacar el estímulo de la producción de hemoglobina, el aumento de la capilarización, la mejora del metabolismo de la glucosa, la mayor eficiencia en la formación de energía a nivel mitocondrial,…


El Factor Inducible por la Hipoxia (HIF-1) activa la expresión de varios genes, entre ellos los que codifican las enzimas glicolíticas (para el metabolismo anaeróbico), el VEGF (para la angiogénesis), la óxido nítrico sintasa inducible y la hemo oxigenasa-1 (para la producción de vasodilatadores), EPO (para la eritropoyesis) y posiblemente la tirosina hidroxilasa (para la producción de dopamina que aumenta la respiración).
Esquema del artículo de Guillemin y Krasnow «The Hypoxic Response: Huffing and HIFing» publicado en la revista Cell, 1997.


Mejora de la Salud mediante la realización de Hipoxia Intermitente de Reposo

El mantenimiento del estímulo que supone la realización de un ciclo de Hipoxia Intermitente trae consigo de forma preventiva una disminución de la gravedad generada por algunas lesiones, y una mejor recuperación cuando la Hipoxia Intermitente de Reposo se incluye como terapia regenerativa.

En diferentes estudios e investigaciones se ha corroborado el beneficio aportado por la hipoxia intermitente en reposo en las siguientes condiciones:

Generadores de Hipoxia BioAltitude
  • Disminución de la isquemia cardíaca
  • Recuperación tras Infarto de Miocardio
  • Mejora del Déficit Cognitivo Leve
  • Neuroprotección frente a episodios de isquemia cerebral

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ADVERTENCIAS DE USO DE LA HIPOXIA INTERMITENTE EN REPOSO:

– No utilizar sistemas de Hipoxia Intermitente sin recomendación médica y sin control por personal sanitario conocedor de la Hipoxia y sus efectos sobre el organismo.

– La máscara de respiración no debe sujetarse a la cabeza en ningún caso, cuando se realiza hipoxia intermitente.

– Ante sensaciones desagradables durante una sesión de hipoxia, conviene quitarse la máscara, finalizar la sesión y consultar con un profesional sanitario.

– No es recomendable el uso de la Hipoxia sin recomendación médica expresa, en casos de Enfermedad Infecciosa Aguda, Asma severa Aguda con dependencia de esteroides, Enfermedad pulmonar con insuficiencia respiratoria, Cardiopatía Aguda como el Infarto de Miocardio, Accidente Cerebrovascular agudo, Crisis Hipertensiva, Embolia Pulmonar o Enfermedad crónica.

– Tampoco debe ser utilizada la hipoxia en mujeres embarazadas.

– No debe realizarse hipoxia si se padece un proceso tumoral activo.

– Las personas que realizan algún tratamiento médico deben consultar a su médico la conveniencia o no de realizar sesiones de hipoxia intermitente en reposo.

NOTA: Esta publicación proporciona información general para ayudar al lector a comprender mejor la Hipoxia Intermitente en Reposo, sus efectos sobre la salud y temas relacionados. Todo el contenido proporcionado en este sitio web o cualquier material vinculado, incluidos texto, gráficos, imágenes, resultados e información, no están destinados y no deben considerarse ni utilizarse como un sustituto de consejos médicos, diagnósticos o tratamientos.  Siempre consulte con un profesional sanitario para analizar si un tratamiento es adecuado para usted.