Se denomina Hipoxia Intermitente de Reposo a la alternancia entre la respiración de aire Hipóxico y aire Normóxico o Hiperóxico (típicamente varias alternancias de 5’ de Hipoxia y 5’ de Normoxia), lo cual trae consigo cambios significativos de la Saturación Arterial de Oxígeno con estimulación del Factor Inducible por la Hipoxia y diferentes mecanismos de adaptación. El mantenimiento de esta pauta de exposición intermitente a la hipoxia, trae consigo la puesta en marcha de mecanismos de adaptación, como el aumento de la capilarización sanguínea, la mejora y eficiencia de los mecanismos de obtención de energía tanto de corte aeróbico (mejora a nivel de mitocondrias) como de corte anaeróbico (mejora de la glucólisis anaeróbica),… Esta adaptación a la Hipoxia Intermitente es lo que da lugar a mejoras ligadas a la Salud según diferentes autores, mejoras que se concretan en Mayor resistencia a la Isquemia (tanto a nivel cardíaco como cerebral), mejora de la Plasticidad cerebral,… Y estos beneficios de la exposición intermitente a la hipoxia se ve que se consiguen de forma preventiva, en lo que se conoce como Precondicionamiento, como también una vez sucedida la lesión en lo que sería un tratamiento terapéutico más.

La Hipoxia es la disminución del contenido de Oxígeno en relación al habitual. Ello puede ser aplicable al aire, al agua, a la sangre, a los tejidos,… en este caso cuando hablamos de hipoxia nos estamos refiriendo a la disminución del contenido de O2 del aire.

Y no hay que confundir la Hipoxia (disminución de O2) con la Anoxia (falta de O2).

Una persona puede vivir perfectamente en una situación de Hipoxia ligera, como es el caso de los residentes en lugares que se encuentran por encima del nivel del mar (por ejemplo en Madrid que está prácticamente a 700 metros sobre el nivel del mar, el contenido de Oxígeno del aire supone el equivalente de una concentración del 19%, claramente por debajo del 20,9% de concentración de O2 a nivel del mar), pero sin embargo una persona no puede aguantar unos minutos en Anoxia sin que haya una repercusión severa y grave a nivel celular y tisular por la isquemia producida.

La Hipoxia Intermitente de Reposo y su uso en el desarrollo de la salud es un campo que es prácticamente desconocido en nuestro entorno; desde hace años se utiliza en los países del ámbito de la antigua Unión Soviética. En la actualidad el desarrollo de la investigación en los países ‘occidentales’ así como el abaratamiento de los generadores de hipoxia destinados a tal fin, están trayendo consigo un aumento de su utilización con fines preventivos y terapéuticos.

Generadores de Hipoxia BioAltitude


ADVERTENCIAS DE USO:

  • No utilizar sistemas de Hipoxia Intermitente sin recomendación médica y sin control por personal sanitario conocedor de la Hipoxia y sus efectos sobre el organismo.
  • La máscara de respiración no debe sujetarse a la cabeza en ningún caso, cuando se realiza hipoxia intermitente.
  • Ante sensaciones desagradables durante una sesión de hipoxia, conviene quitarse la máscara y finalizar la sesión.
  • No es recomendable el uso de la Hipoxia sin recomendación médica expresa, en casos de Enfermedad Infecciosa Aguda, Asma severa Aguda con dependencia de esteroides, Enfermedad pulmonar con insuficiencia respiratoria, Cardiopatía Aguda como el Infarto de Miocardio, Accidente Cerebrovascular agudo, Crisis Hipertensiva, Embolia Pulmonar o Enfermedad crónica.
  • Tampoco debe ser utilizada la hipoxia en mujeres embarazadas.
  • No debe realizarse hipoxia si se padece un proceso tumoral activo.
  • Las personas que realizan algún tratamiento médico deben consultar a su médico la conveniencia o no de realizar sesiones de hipoxia.