Los ejercitadores respiratorios mucolíticos son aparatos que favorecen la eliminación del aumento de secreciones o moco bronquial por métodos puramente físicos, sin medicación; ello trae consigo una mejora de la ventilación pulmonar y una disminución del riesgo de infección.


Secreciones Bronquiales


Las vías respiratorias (bronquios y bronquiolos) tienen un epitelio en su cara que da a la luz, que tiene una función de barrera frente a la entrada de partículas o gérmenes a los alvéolos pulmonares, aportando una protección esencial frente al aire ambiente exterior. Las vías respiratorias presentan un epitelio (como se ve en la magen adjunta) con diferentes tipos de células que colaboran estrechamente en la funcionalidad respiratoria, generando una capa de secreción bronquial o moco que humedece toda su superficie y que es generado por las células de la pared bronquial (células caliciformes y glándulas submucosas), que favorecen la adecuación del aire que se inspira aportándole más humedad y además tiene una función de defensa y protección ya que el moco atrapa la mayor parte de las partículas que pueden entrar con el aire, impidiendo de esta forma que alcancen los alvéolos.

Estas secreciones bronquiales o moco es eliminado gracias al movimiento de los cilios que permiten ir ‘sacando’ el moco bronquial hasta la faringe, para allí ser deglutido y pasa al tubo digestivo o provoca la tos eliminando dichas secreciones o moco al exterior.

Es importante la existencia de un equilibrio entre la formación de las secreciones bronquiales y su eliminación. Al igual que sucede en múltiples sistemas fisiológicos del organismo, el buen funcionamiento está ligado al equilibrio entre formación y eliminación y la ruptura de ese equilibrio (bien por disminución o por exceso de las secreciones bronquiales) va a ser origen de problemas.  


Hipersecreción Bronquial


El aumento de las secreciones bronquiales trae consigo diferentes problemas:

  1. Mayor dificultad por parte de las células ciliadas para ‘transportar’ las secreciones hasta la faringe, ya que se produce una sobrecarga del sistema de transporte y aumenta las posibilidades de acúmulo de secreciones en el tracto respiratorio. Si bien la producción de moco o secreciones bronquiales es un mecanismo de protección y defensa del organismo para preservar la entrada de polvo, patógenos,… el aumento en exceso de dicha producción sobrepasa en exceso el aclaramiento o capacidad de transporte y expulsión del moco, con lo que éste se acumula y se convierte en sí mismo en un problema añadido.
  2. El aumento significativo del moco o secreciones bronquiales da lugar a una disminución de la luz del bronquio como se aprecia en la imagen inferior, con lo que aumenta la resistencia al paso del aire y se incrementa el trabajo respiratorio de la respiración. Este aumento del trabajo respiratorio para movilizar el flujo habitual de aire, exige aumentar el aporte de sangre (y con ello oxígeno y nutrientes) a los músculos respiratorios lo que lleva aparejado un aumento del volumen respiratorio minuto, con lo que aumenta todavía más la resistencia y el trabajo respiratorio derivado del aumento de moco bronquial y la disminución de la luz de las vías respiratorias.
  3. El acúmulo de las secreciones bronquiales junto con la dificultad de su eliminación, favorece la aparición de infecciones respiratorias.
Imagen que muestra la disminución de la Luz Bronquial por el aumento de Moco o Secreción Bronquial
Disminución de la Luz Bronquial y Aumento de la Resistencia a la Respiración


Aparatos de Presión Espiratoria Positiva Oscilante


La mayoría de los Ejercitadores Respiratorios Mucolíticos que encontramos en nuestro ámbito basan su funcionamiento y su acción mucolítica en la Presión Espiratoria Positiva Oscilante.

¿Qué es la Presión Espiratoria Positiva Oscilante?

La Presión Espiratoria Positiva supone que a la hora de espirar tenemos que vencer una resistencia y eso supone que en la luz bronquial se genera una presión positiva. Por ello el funcionamiento de los ejercitadores respiratorios mucolíticos se basa en la oposición de una resistencia a la espiración. Lógicamente hablamos de pequeñas resistencias (hay pequeñas variaciones de unos aparatos a otros) que se sitúan en el entorno de los 10 cm de H2O; si tenemos en cuenta que como promedio en la población normal la Presión Espiratoria Máxima (la máxima capacidad de generar fuerza en el ciclo espiratorio) puede andar en torno a los 100 cm de H2O, ya vemos que una resistencia de 10 cm de H2O no supone en sí mismo un esfuerzo significativo.

El objetivo de esta Presión Espiratoria Positiva es evitar el colapso de la luz bronquiolar; si nosotros realizamos una espiración rápida sin resistencia, cabe la posibilidad de que el bronquíolo se colapse con lo que las paredes se ‘pegan’ entre sí y desaparece momentáneamente el conducto respiratorio. Para evitar este colapso y que la luz de la vía se mantenga abierta en todo momento, el ejercicio espiratorio mucolítico se realiza contra una resistencia que favorece la presión positiva en la luz bronquial y bronquiolar evitando su colapso.

Al funcionamiento de estos ejercitadores de Presión Espiratoria Positiva se le añade Oscilante porque la presión no se mantiene a lo largo del tiempo, sino que va cambiando (oscilando) rápidamente generando un estímulo vibratorio que se ‘traslada’ a las vías respiratorias y ayuda a ‘destruir’ el moco bronquial y a eliminarlo. La oscilación de alta frecuencia es debido a que la resistencia a la espiración va cambiando rápidamente, pasando de 10 cm de H20 (como hemos comentado anteriormente) a 0 cm de H20 (sin resistencia), nuevamente aumenta a 10 cm de H2O, vuelta a 0 cm de H2O,… así de forma continuada durante la espiración.

Este estímulo vibratorio ligado a la oscilación de alta frecuencia, modifica las propiedades del moco o secreción bronquial con disminución de su viscoelasticidad y genera acciones de cizallamiento de la interfase aire-moco lo que facilita el desprendimiento del moco o flema que en ocasiones está ‘pegado’ a la pared respiratoria y facilitando el transporte ciliar de las secreciones bronquiales, suponiendo un importante factor en el aumento de la depuración de las secreciones.


Ejercitadores Respiratorios Mucolíticos


Paciente utilizando el Shaker con el control de una fisioterapeuta

Existen en el mercado diferentes Ejercitadores Respiratorios Mucolíticos que basan su funcionamiento en la Presión Espiratoria Positiva Oscilante, entre los que los más conocidos son el Shaker, Acapella y Flutter.

En Ortopedia Plantia comercializamos el Ejercitador Respiratorio Shaker, que basa su funcionamiento en una bola de acero que tapa el conducto de salida de la espiración; esa bola ofrece una resistencia de 10 cm de H2O, con lo que al superar dicha resistencia la bola se ‘levanta’ saliendo el aire que se encuentra a presión y desapareciendo la resistencia con lo que la bola vuelve a situarse en la salida de espiración y generando nuevamente la resistencia de 10 cm de H2O,… De esta forma el Shaker genera una Presión Espiratoria Positiva Oscilante de alta frecuencia y favorece la eliminación de las secreciones y con ello la higiene bronquial.

El uso del Ejercitador Respiratorio Shaker facilita la eliminación del moco o secreciones bronquiales ayudando a mantener limpias y funcionales las vías respiratorias, siendo su uso de especial interés en pacientes con enfermedades que se caracterizan por la hipersecreción de moco bronquial o dificultades para su eliminación, como EPOC (Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica), Asma y Fibrosis Quística.