Consejos para convivir con la rizartrosis. Ortopedia Plantia de Donostia-San Sebastian

Siempre pensamos que la artrosis es una enfermedad propia de las personas de avanzada edad, pero los movimientos repetitivos y abusivos por causas laborales o deportivas pueden ser motivo de una degeneración de la articulación.

La rizartrosis o artrosis del pulgar es uno de los tipos de artrosis más invalidantes, ya que afecta al dedo pulgar de la mano (articulación trapeciometacarpiana). El resultado es una articulación rígida y dolorosa, sin fuerza y con una movilidad limitada.

artrosis-pulgar

 

Los síntomas mejoran con frecuencia con tratamiento no quirúrgico. El uso intermitente de una férula de inmovilización ayuda a mantener la articulación en reposo. También puede ser útil un programa de ejercicios para fortalecer los pequeños músculos que estabilizan la articulación.

A continuacion os damos ciertos consejos para poder hacer esta molestia mas llevadera en nuestro dia a dia.

1. Utilizar aparatos eléctricos en la cocina.
En las tareas que impliquen el uso intensivo del pulgar, podemos ayudarnos de aparatos como exprimidor, pelador o batidora o abrelatas. Además, en lugar de fregar, es mejor aprovecharse de un lavavajillas y una secadora, si es posible.

2. Usar utensilios ligeros.
Mejor si disponemos en nuestro hogar de cucharas, cazos y demás cubiertos de plástico o aluminio y con mangos gruesos; su ligero peso nos permitirá manejarlos más fácilmente.

3. Evitar el gesto de ‘pinza’.
El momento de servir la comida esconde sus riesgos. Debemos sujetar los platos por debajo, con las palmas de las manos, y no por los lados, de forma que evitemos efectuar el gesto de pinza con el índice y el pulgar.

4. Liberar las manos.
Procurar no aguantar mucho peso con las manos, por lo que elementos como un carrito para trasportar cosas resultan muy útiles.

5. No cargar excesivo peso.
Este momento suele conllevar el traslado de mucho peso o de movimientos bruscos con las manos y brazos, por lo que, si no tenemos carrito, hay que intentar no sujetar las bolsas con la mano, y distribuir el peso entre el antebrazo y el hombro.

6. Evitar forzar el pulgar
Otra actividad que frecuentemente daña nuestras articulaciones es el momento de llevar maletas. Lo más recomendable, empujarla con los cuatro dedos, pero no con el pulgar.

7. Incorporar un programa de ejercicios todos los días.
Es útil realizar diariamente ejercicios sencillos de estiramiento, flexión y extensión que fortalezcan la musculatura y mejoren así la movilidad de las manos. Por ejemplo: flexión y extensión de los dedos sobre una mesa, elevación y separación del pulgar o hacer la letra ‘o’ con éste y el resto de dedos.

8. Los dedos también necesitan atención.
Para no descuidar el resto de dedos de la mano, podemos realizar maniobras que potencien su movilidad, como sacar una cerilla de su caja, coger monedas de un monedero, abrochar y desabrochar botones o sacar garbanzos de un plato.

9. Baños calientes para las manos.
Otro truco muy beneficioso es realizar baños calientes para las manos, con el fin de reducir la rigidez: introducir las manos dentro de un recipiente con agua caliente a una temperatura cercana a la corporal, es decir, entre 37ºC y 40ºC.

Deja un comentario